Conforme a su iconografía habitual, el arcángel aparece representado batiendo al demonio apocalíptico, que adopta el aspecto de una grotesca figura antropomorfa, con incipientes alas membranosas, manos y pies transformados en garras, otra cabeza en el sexo (reminiscencia obscena del paganismo derivada de la mitología griega) y piel rojiza que contrasta con el resplandor áureo y dorado –signo del fulgor de Dios y de la luz– del traje militar de su vencedor, entre cuyas piernas se retuerce.
Anacrónicamente revestido con armadura aún medieval, con peto, coderas y rodilleras abombadas, y escudo o rodela caballeresca con su mote pintado, los paños quebrados en profundos dobleces angulares, las facciones de su semblante juvenil, de expresión dulce y abstraída (que recuerdan los rasgos fisionómicos femeninos recreados en otras imágenes nórdicas como la Virgen de los Remedios de Los Llanos de Aridane, Virgen de los Remedios; la Dolorosa del calvario del santuario de las Nieves, Virgen de los Dolores. Conjunto del Calvario; o la Inmaculada del ex convento franciscano de Santa Cruz de La Palma, (APB-LP-E-005), confirman la "incuestionable filiación brabanzona de la pieza", que sería ejecutada hacia 1510-1520 en un taller de la ciudad de Amberes, cuyos obradores amalgamaron los débitos germanos con ese goticismo arcaizante. Con este gran centro del comercio internacional –destino final de su preciado azúcar– mantuvo contactos permanentes su presumible importador, bien personalmente o a través de sus factores (como Comas van Urdingen), "a quienes sin duda debió recurrir a la hora de dotar con singular magnificencia las dos ermitas de su hacienda de Tazacorte" (Negrín Delgado, 2004: 304-306).
Negrín Delgado identifica esta representación del jefe de las milicias celestiales con el "Sant Miguel de bulto en madera" que en 1528 aparece documentado en el devoto oratorio o capilla privada que el rico hacendado colonés Jácome de Monteverde instaló en la sala alta de su residencia de Santa Cruz de La Palma, heredada después por la familia Vélez de Ontanilla (actual calle Real, nº 25 y 27). Cabe sospechar que su nuera, Águeda de Socarrás o Águeda de Monteverde, tras el incendio provocado por los piratas franceses en 1553, mandaría colocar dicha escultura (en la que se han detectado vestigios de haber sufrido un incendio) en la ermita de Nuestra Señora de las Angustias, sita en su hacienda de Tazacorte, de la que ella y sus hijos eran copatronos como herederos de Jácome de Monteverde. Allí consta en el inventario levantado con motivo de la partición celebrada por los copartícipes de las haciendas de Tazacorte y Argual en 1613, presidiendo el altar de su testero en unión del grupo escultórico brabanzón de la titular y de varias pinturas de temática religiosa del mismo origen.
Santuario de Nuestra Señora de las Angustias
Retablo mayor. Hornacina lateral
Carretera al Puerto de Tazacorte
Los Llanos de Aridane
38768 Los Llanos de Aridane
La Palma

Plaza de la Real Sociedad Económica de Amigos
del País de Gran Canaria, 1
35001, Las Palmas de Gran Canaria
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