La imagen de la patrona de Los Llanos de Aridane "lleva sobre el brazo derecho, cubierto por manto en señal de respeto, al Niño Jesús desnudo que, con gran ternura tiende su mano izquierda para acariciar el mentón de la Madre y con la otra coge la pera simbólica de su Encarnación que Ella le ofrece. Esta peculiar postura adoptada por el niño sentado tuvo bastante aceptación en los medios escultóricos de los Países Bajos durante las primeras décadas del siglo XVI, a juzgar por los diversos ejemplos conservados" (Negrín Delgado, 1985: 19). Su majestuosidad y elegancia, la ternura que emana de sus gestos y su sereno semblante suscitaron además el elogio de obispos y visitadores, que calificaron la escultura como "talla de muiy buena hechura" (1757) y "muy hermosa y devota" (1778).
Como identificó en detalle tal especialista, la escultura de Nuestra Señora de los Remedios reúne además diversos elementos de raíces dispares (renanos, alemanes o bruselenses), propiciada por los usuales desplazamientos de los artistas de aquel momento, pero dentro de una factura típicamente brabanzona y antuerpiense. Esta particular simbiosis, que amalgama igualmente formas tardogóticas con el nuevo lenguaje del Renacimiento nórdico de signo rafaelesco y romanista, conducen a la misma autora a proponer su probable "importación por el mentado benefactor del templo de dicha advocación, Jácome de Monteverde, en cuya vida se constata similar dicotomía, pues había nacido en Colonia (Alemania) en el último cuarto del siglo XV y, tras abandonar su Renania natal, se había establecido en la villa de Amberes".
Según consta en el proceso seguido por la Inquisición contra Jácome de Monteverde, conservado en el archivo de El Museo Canario de Las Palmas de Gran Canaria, el primer templo de Nuestra Señora de los Remedios estuvo situado en la ladera sur del barranco de las Angustias. Ello permite identificarlo con la "iglesia de Santa María", fundada por los conquistadores en este lugar y contemporánea en antigüedad a la ermita de San Miguel de Tazacorte. Hacia 1517 o, en todo caso, entre 1517 y 1521, aquella primera fundación fue trasladada a su actual emplazamiento en Los Llanos de Aridane, "donde oy día está la población", según se dice en 1522. Fue en esos años cuando debió de llegar de los Países Bajos la efigie de la titular, esculpida en un taller antuerpiense en torno a 1515-1520, seguramente en el tornaviaje de algunos de los navíos que aportaron al puerto de Amberes cargados con el azúcar fabricado en el ingenio del caballero flamenco Jácome de Monteverde, del que consta además que, en su propio beneficio, favoreció la refundación del templo fuera de los límites de su hacienda.
A día de hoy, no hay nada más antiguo en la ciudad de Aridane que la imagen de su patrona, más aún que su propia iglesia, reedificada en las centurias posteriores. Las referencias más antiguas a la talla recogen las limosnas ofrecidas a la imagen por los vecinos del lugar en sus últimas voluntades testamentarias (1584) o la cofradía fundada bajo su advocación en 1591. En el siglo XVII (1664), consta que el platero Pedro Leonardo le hizo una diadema para la corona de plata y desde la misma centuria está documentado el uso de mantos de tafetán y telas ricas para procesionar y cubrir posteriormente la escultura, a las que se agregaron, además las coronas para la Madre y su Hijo, otros aditamentos como las joyas donadas por sus devotos y distintas alhajas de plata.
Iglesia de Nuestra Señora de los Remedios
Retablo mayor. Hornacina central
Plaza de España
Los Llanos de Aridane
38760 Los Llanos de Aridane
La Palma

Plaza de la Real Sociedad Económica de Amigos
del País de Gran Canaria, 1
35001, Las Palmas de Gran Canaria
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